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Nuevo estudio en Brasil para curar VIH: Universidad Federal de São Paulo realizó super tratamiento para pacientes crónicos

Foto: Isto é

Fuente: Correio Brasiliense / La Vanguardia de España

La Universidad Federal de São Paulo (Unufesp) informó que realizó el primer estudio, a escala mundial, para evaluar un super tratamiento en personas con infección crónica por el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH). La investigación está a cargo del infectólogo Ricardo Sobhie Díaz, una de las referencias mundiales en el tema, quien es director del Laboratorio de Retrovirología del Departamento de Medicina de la Escuela Paulista de Medicina (EPM / Unifesp) – Campus São Paulo.

La investigación contó con la participación de 30 voluntarios que tienen una carga viral indetectable, bajo tratamiento estándar, de acuerdo con lo que actualmente se recomienda: la combinación de tres tipos de antirretrovirales, mejor conocidos como “cóctel”. Los voluntarios se dividieron en seis subgrupos, cada uno de los cuales recibió diferentes combinaciones de medicamentos, además del “cóctel” en sí.

Sobre el tratamiento

Díaz y su equipo han estado trabajando en dos frentes para curar la enfermedad: uno usando drogas y sustancias que matan el virus en el momento de la replicación y eliminan las células donde el VIH está dormido (latencia); y el otro desarrolla una vacuna que hace que el sistema inmunitario reaccione y elimine las células infectadas que el medicamento no puede alcanzar.

Los miembros del subgrupo que obtuvieron mejores resultados recibieron dos antirretrovirales más: dolutegravir, el medicamento más fuerte disponible actualmente en el mercado; y maraviroc, una sustancia que obliga a que aparezca el virus, previamente oculto.

También se incluyeron otras dos sustancias, que potencian el efecto de las drogas: nicotinamida, una de las dos formas de vitamina B3, que se ha demostrado que evita que el VIH se oculte en las células; y auranofina, un antirreumático, también conocido como sal de oro, que ha dejado de usarse hace muchos años para tratar la artritis y otras enfermedades reumatológicas. Auranofina tiene el potencial de encontrar la célula infectada y conducirla a su eliminación. Pero a pesar del descubrimiento de estas sustancias (nicotinamida y auranofina) para reducir significativamente la carga viral, aún se necesitaría algo que ayude a la inmunidad de los pacientes contra el virus. De esta manera, los investigadores desarrollaron una vacuna de células dendríticas, que fue capaz de enseñar al organismo del paciente a encontrar las células infectadas y destruirlas una por una, eliminando por completo el virus del VIH. Dicha vacuna es extremadamente personalizada, ya que está hecha de monocitos (células de defensa) y péptidos (biomoléculas formadas por la unión de dos o más aminoácidos) del propio virus del paciente.

El infectólogo, Ricardo Sobhie Díaz, explicó que las pruebas in vitro, in vivo (en animales) y, ahora, en humanos confirman que la nicotinamida es más eficiente contra la latencia en comparación con el potencial de dos medicamentos administrados para este propósito y probados juntos.

Según Díaz, las células dendríticas son unidades funcionales importantes en el sistema inmune porque su función es capturar microorganismos dañinos para el organismo y luego presentarlos a los linfocitos T CD8. Cuando se presentan, los linfocitos participan en el control de infecciones, aprenden a encontrar y matar el VIH presente en regiones del cuerpo, llamadas por especialistas del “santuario”, donde los antirretrovirales no alcanzan o cuando llegan, actúan de una manera muy modesta, como un cerebro, intestinos, ovarios y testículos.

Seis de los pacientes participantes recibieron super tratamiento, pero aún esperan los resultados finales de la tercera dosis de la vacuna. “Solo después de los análisis de sangre y las biopsias del intestino recto de estos pacientes vacunados comenzaremos el desafío final: suspender todos los medicamentos de uno de ellos y controlar cómo reaccionará su organismo durante los meses o incluso años”, concluye. “Si el tiempo nos muestra que el virus no ha regresado, entonces sí, podemos hablar de una cura”.

En el período sin conclusión de los resultados, el infectólogo advierte: “a pesar del avance en el tratamiento y control del VIH, la infección con este virus sigue siendo la peor noticia que podemos dar al paciente en términos de enfermedades de transmisión sexual”, declara. “La persona con VIH, incluso con una carga viral indetectable, atraviesa numerosos procesos inflamatorios debido a los efectos secundarios de las drogas”.

También, señala que el uso de condones durante las relaciones sexuales garantiza la protección contra el VIH, además de otras enfermedades para quienes no tienen el virus, pero principalmente para quienes ya lo tienen. “Actualmente, el Centro para el Control de Enfermedades (CDC) de los Estados Unidos dice que las personas con una carga viral indetectable no transmiten el VIH. Sin embargo, la falta de protección puede hacer que el individuo con el virus sea reinfectado por un tipo diferente de virus VIH o por uno más resistente “.

Antecedentes de casos de cura del VIH ”El Paciente de Londres” ”El Paciente de Berlín” y ”El Paciente de Düsseldorf”

En los casos de los pacientes que han logrado curarse de VIH y no hayan tenido rebrote del virus se debe a que recibieron un trasplante de células madre de donantes que tenían dos copias de una mutación que provoca que los glóbulos blancos, las células de defensa del organismo, sean resistentes al VIH. Al hacerles el trasplante, conforme las células del donante van reemplazando las de la persona con el virus disminuyen las posibilidades de que el VIH se replique y, por tanto, que pueda seguir infectando. Y, como demuestran en esos casos, el virus acaba desapareciendo.

”El paciente de Londres”

El paciente de Londres, el segundo caso de persona con VIH curada, se llama Adam Castillejo, tiene 40 años y el lunes decidió hacer pública su identidad en una entrevista con el The New York Times, donde reveló que había convivido con el VIH desde 2003. En 2012 le diagnosticaron un linfoma de Hodgkin, un cáncer que afecta a las células del sistema inmunitario, y en 2016 se sometió a un trasplante de células madre. Aquí la clave está en que los médicos eligieron a un donante con la mutación CCR5 Delta 32, que protege de forma natural frente al VIH puesto que impide la entrada del virus a las células diana del VIH, los linfocitos T CD4, un tipo de glóbulo blanco.

Son 30 meses después y coincidiendo con la celebración de la Conferencia de Retrovirus e Infecciones Oportunísticas, el congreso mundial más importante sobre sida, que debía celebrarse en Boston (EE.UU.) pero que debido a la pandemia por Covid-19 se realiza de forma virtual, los investigadores han anunciado que la carga viral en sangre continúa indetectable, también en líquido cerebro-espinal, tejido intestinal y linfático, y semen.

Los científicos sí han detectado pequeñas señales de virus en tejidos linfoides; se trata de fragmentos del virus y no del genoma entero, por lo que “no es probable que sea capaz de generar una nueva partícula viral e infecte de nuevo el cuerpo del paciente”, señala Martínez-Picado, investigador Icrea en IrsiCaixa y co-coordinador de IciStem.

“El Paciente de Berlín”

Hace 12 años se sometió también a dos trasplantes de células madre, en 2007 y 2008, para tratar un cáncer y logró curarse de ambas enfermedades.

”El Paciente de Düsseldorf”

El paciente de Düsseldorf quien podría haberse curado, es un hombre de 50 años con VIH que en febrero de 2013 recibió un trasplante de células madre con la mutación CCR5 Delta 32 para tratar una leucemia mieloide aguda. En noviembre de 2018 los médicos decidieron interrumpir el tratamiento antirretroviral. Ahora, 14 meses después, continúa sin rebote viral y los investigadores consideran que podría tratarse del tercer caso del mundo de curación del VIH.

Advertencia de los médicos tratantes e investigadores

“Nuestros resultados muestran que el éxito del trasplante de células madre, como una cura para el VIH, se puede replicar”, asegura Ravindra Kumar Gupta, de la Universidad de Cambridge y coautor de la investigación. “Es importante señalar que este tratamiento es de alto riesgo y sólo se usa como última opción para pacientes con VIH que padecen enfermedades hematológicas que ponen en riesgo su vida. Por tanto, no es una opción que podría ofrecerse de forma generalizada a pacientes que ya siguen un tratamiento antirretroviral con éxito”, puntualiza.

El peligro radica, explica Martínez Picado, en el hecho de usar células madre de donantes, porque pueden provocar reacciones graves en el organismo, como por ejemplo que estas células ataquen a los órganos del receptor. Por eso, en el consorcio IciStem se está investigando la posibilidad de realizar trasplantes autólogos, esto es de las propias células. “Se trata de usar la ingeniería genética para tomar células madre de las personas con VIH, modificarlas en el laboratorio para que dejen de expresar el receptor del virus, y reinfundirlas en sangre en el paciente”, explica Martínez-Picado, investigador Icrea en IrsiCaixa y co-coordinador de IciStem.

Tanto el Paciente de Londres como el de Düsseldorf forman parte del consorcio IciStem, coordinado por el Instituto de Investigación del Sida IrsiCaixa y el Centro Médico Universitario de Utrech (Holanda). Está integrado por unos 200 investigadores en Europa, Estados Unidos y Canadá, y han analizado cinco millones de personas para identificar potenciales donantes de médula ósea y cordón umbilical con dos copias de la alteración genética que resulta protectora frente al virus.

Este tipo de trasplantes de células madre propias manipuladas mediante ingeniería genética abre la puerta a hallar nuevos tratamientos de cura del VIH. En el futuro, inciden los investigadores, podría ser una terapia con aplicabilidad a gran escala, cuando la tecnología se abarate. En este sentido, por ejemplo, la Fundación Bill y Melinda Gates, una de las mayores fundaciones filantrópicas del mundo, tiene un programa de terapia génica aplicado al VIH que quiere implementar en países en vías de desarrollo.

Datos sobtre VIH -SIDA

La enfermedad del sistema inmunitario, causada por el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH), hace que una persona sea más propensa a enfermedades oportunistas e incluso cáncer que otra persona cuyo sistema inmunitario está sano. Las principales formas de transmisión son las relaciones sexuales sin protección, las transfusiones con sangre contaminada, el intercambio de jeringas entre usuarios de drogas inyectables y la transmisión de madre a hijo, durante el embarazo, el parto o la lactancia.

El Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH / SIDA (Unaids) mostró que en el 2016 eran 36.7 millones de personas en todo el mundo quienes vivían con el VIH y casi dos millones se infectarían el mismo año.

La epidemia comenzó en la década de 1980, cuando alrededor de 35 millones de personas perdieron la vida por causas relacionadas con el SIDA. En Brasil, el Ministerio de Salud (EM) registró, hasta junio de 2016, casi 843 mil casos de la enfermedad, la mayoría de los cuales eran hombres (65,1%). Según Unaids, Brasil es el país en Latinoamérica que más concentra nuevos casos de infecciones (49%) en América Latina, Un tercio de las nuevas infecciones ocurren en jóvenes de 15 a 24 años.

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