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Crisis del agua en Perú pone en riesgo su crecimiento y exige acciones urgentes además porque está entre los países con mayor estrés hídrico a nivel mundial y al 2035 puede perder hasta el 30 % del agua potable disponible

Más de 3,3 millones de peruanos no tienen acceso a agua potable. La crisis hídrica podría reducir la producción de la capital en 2,22 % y provocar la pérdida de 35 mil empleos hacia el 2035

Son más de 3,3 millones de peruanos que aún no tienen acceso a agua potable en la crisis hídrica que afecta a Perú y que pone en riesgo su crecimiento, porque está entre los países con mayor estrés hídrico a nivel mundial y al 2035 puede perder hasta el 30 % del agua potable disponible, lo que impactaría en su economía con una caída de 2,22% en la producción total y la posible pérdida de 35 mil empleos, alertó el presidente de la Cámara de Comercio de Lima (CCL), Ramiro Salas, en el marco del Foro Internacional del Agua: “Aseguremos hoy el agua del mañana”.

“La seguridad hídrica se ha convertido en uno de los principales desafíos para el desarrollo global, y el Perú no es ajeno a esta realidad, pues hoy representa un riesgo económico de gran magnitud que compromete su crecimiento y bienestar”, subrayó.

Sostuvo que la desigual distribución del recurso, con más del 80 % del agua concentrada en la Amazonía y menos del 2 % en la costa, agrava la situación, especialmente en Lima, donde sólo 19 de 46 distritos cuentan con servicio continuo.

Cerrar las brechas en agua y saneamiento requerirá inversiones superiores a 138 mil millones de dólares, de acuerdo con las estimaciones de la Sunass, señaló, con el agravante del impacto en la productividad, la calidad de vida y la exacerbación de los conflictos sociales porque hacia el 2030 más de la mitad de los peruanos vivirá en zonas con escasez de agua, según el Centro Nacional de Planeamiento Estratégico (Ceplan), 

La inacción frente a este problema podría generar pérdidas de hasta 6,4 % del PBI. indicó Hania Pérez de Cuellar, exministra de Vivienda, Construcción y Saneamiento; y representante de PDC Inteligencia Colaborativa.

Más allá, de la falta de recursos, “el obstáculo se centra en la baja ejecución del gasto público, la fragmentación institucional, entre entidades como la Autoridad Nacional del Agua y distintos ministerios, y la ausencia de una planificación articulada de largo plazo”, sostuvo.

En la misma línea, Omar Cárdenas, presidente de la Comisión de Sostenibilidad Empresarial de la CCL, advirtió que Lima, al concentrar cerca del 30 % del PBI nacional, enfrenta un alto riesgo económico ante la escasez de agua. Además, subrayó que la desigualdad en el acceso, los sectores vulnerables llegan a pagar hasta cinco veces más por agua no segura. Y que la crisis hídrica podría impactar directamente en la actividad productiva, especialmente en sectores que concentran el 92 % del consumo total de agua, como alimentos, bebidas, textiles, metales, químicos y petróleo.

No obstante, manifestó que este escenario podría también convertirse en una oportunidad para impulsar soluciones sostenibles e innovadoras que permitan mejorar la gestión del recurso hídrico.

El vertimiento de aguas residuales sin tratamiento al mar de aproximadamente 20 metros cúbicos por segundo limita su aprovechamiento bajo un enfoque de economía circular, advirtió sobre las ineficiencias en la gestión del recurso.

PÉRDIDAS Y BRECHAS EN LA REGIÓN

Más delante, Franz Rojas, director de Análisis de Agua y Saneamiento de la CAF, alertó que la escasez de agua afecta a 4 mil millones de personas en el mundo, al menos un mes al año, mientras glaciares, lagos y acuíferos se degradan aceleradamente.

A nivel de América Latina, el 35 % de la población (232 millones) vive en zonas con estrés hídrico y cerca de una cuarta parte del territorio se vuelve más árido, poniendo en riesgo el acceso al agua, la producción de alimentos y la estabilidad económica.

“Además, en los últimos seis años, sequías e inundaciones han generado pérdidas por más de 35 mil millones de dólares”, subrayó.

A ello se suma que el 56 % de las aguas residuales urbanas no recibe tratamiento, afectando a 302 millones de personas y elevando los costos de suministro de agua de calidad. Asimismo, 145 millones de personas (22 %) no tienen acceso seguro al agua potable, mientras 323 millones carecen de servicios de saneamiento adecuado.

Frente a este panorama, aseveró que la región requiere inversiones por 365 mil millones de dólares en infraestructura hídrica, equivalente al 0,52 % del PBI anual durante 10 años.

“Para cerrar estas brechas, es urgente fortalecer la planificación, mejorar la ejecución de proyectos y diversificar las fuentes de financiamiento, garantizando sostenibilidad y eficiencia”, recalcó.

El Foro Internacional del Agua reunió a especialistas, expertos internacionales, y autoridades como Romina Caminada, viceministra (e) de Gestión Ambiental del Ministerio del Ambiente; Jonathan Hatweell, embajador de la Unión Europea en Perú; y Sabine Bloch, embajadora de Alemania en Perú.

En síntesis, enfatizaron la importancia de un trabajo conjunto y coordinado entre el sector privado, la cooperación internacional y las alianzas público-privadas para impulsar soluciones sostenibles frente a esta problemática.

Fuente: Cámara de Comercio de Lima, Dirección de Comunicaciones

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